Ayer me mosqueé con Huracán. Y no sé si es que ella tenía un día tonto, o lo tenía yo… pero lo cierto es que logró sacarme de mis casillas, y eso no es fácil.
Huracán sigue trabajando de tarde/noche en el Hospital (y lo que nos queda). Ayer era festivo pero todos sabemos que los enfermos no libran porque sea el aniversario de la Constitución. Así que trabajaba, como casi siempre últimamente. Y Yo había quedado con mi amigo Almanzor, otro colega, y unas compañeras de su trabajo para echar unos bolos. No es que sea aficionado a este deporte, que no lo soy (algo que nadie puede dudar a juzgar por mi puntuación de la partida), pero era una manera de llenar una tarde de jueves festivo solitario. Además, las compañeras de trabajo de Almanzor son muy majas y divertidas y a nadie le amarga un dulce.
Las llamaremos Pampa y Gataparda y Follonera. Pampa es una preciosidad de mujer. Con una boca de labios carnosos y sensuales como pocas… a lo que hay que añadir un tipazo y, amigos, ese acento argentino tan meloso musical e hipnotizante. Morena, de pelo liso recogido en una coleta, y ojos marrones y brillantes. (Nota: doy tantos datos de esta chica, que aportan poco a la historia que cuento, porque pudiera ser que alguna persona de la comunidad sintiera curiosidad de saber cómo es que mi amigo Almanzor queda con un bombón así y se lo quisiera preguntar a él personalmente). Su amiga Follonera, compañera de piso además, es un poco más alta y con más formas femeninas, aunque con menos atractivo que su amiga. El mismo acento argentino pero mucho más cortante en ocasiones. Y, por último, Gataparda es alta (casi tanto como yo) y delgada, muy guapa y simpática y, sobre todo, muy dada a reírse con mis gracias (cosa que me gusta, claro). Ya sé lo que estáis pensando: como siempre el Señor Capullo rodeado de belleza por donde va…
Con semejante compañía no había posibilidad para aburrirse. Si a este elenco de bellezas le añadimos que las bromas eran constantes (pero obviamos el pequeño detalle de que las chicas nos estaban dando una paliza a los bolos) no es de extrañar que lo estuviéramos pasando en grande. En un determinado momento me sonó el móvil y era Huracán: Iba a salir un poco antes de trabajar.
Así que, un poco antes de lo previsto, salí pitando como alma que lleva el diablo a buscar a mi amada, como caballero andante que soy. A pesar de ser festivo, las calles estaban llenas de gente y de coches, y llegué un poco tarde (últimamente voy corriendo a todos lados, y lo que es peor: llegando tarde). Pero como Huracán estaba hablando con su hermano por teléfono no se dio cuenta del detalle.
- ¿Qué hacemos? – Me preguntó nada más montarse en el coche (y darme un beso, claro). – Aunque te advierto que estoy un poco cansada…
Todos sabemos lo que quiere decir realmente una mujer cuando dice esto… así que, como había pocas posibilidades de terminar en la cama, pensé que continuar la velada donde la había dejado no estaría mal. Le dije donde había pasado la tarde, quienes estábamos y lo bien que lo estábamos pasando… y no le ha parecido mal la idea de unirnos (cosa que me chocó, habiendo tres mujeres preciosas en la ecuación). Así que llamé a Almanzor para saber donde estaban y si podíamos reincorporarnos a los bolos. A los bolos no, porque habían cambiado de sitio. Estaban sentados en un restaurante, y ya habían pedido y todo. Me informó, además, que se habían sumado un par de colegas a los que hacía tiempo que no veía. Seguramente luego seguirían por ahí un rato más, tomando algo.
Huracán pensó (y no sin razón) que, entre que llegábamos y conseguíamos aparcar, habrían terminado de cenar… por lo que a lo mejor era más inteligente cenar algo nosotros por la zona del hospital (pero no el bar de la tetona, ni en la cafetería infestada de microorganismos perniciosos para mi salud, ojo) y luego ver donde estaban. El pensamiento femenino, que es así de práctico a veces.
Total, que cenamos por nuestro lado.
Al terminar le volví a preguntar a Huracán si seguíamos con el plan B (por si el plan A volvía a tener posibilidades), y ante su respuesta afirmativa (a la mierda el plan A), hice una nueva llamada de teléfono a Almanzor y quedamos en un conocidísimo bar cercano a donde estaban cenando.
Nuevamente coge coche, métete en la (ahora un poco menos) vorágine del tráfico de la ciudad, y busca aparcamiento. Nada. Otra vuelta más. Nada. Al iniciar la tercera vuelta Huracán sugirió que podría ser una buena idea meter en coche en un parking… porque, total, estaríamos un par de horas como mucho…
Y es aquí donde se inicia el conflicto.
Como vamos a meter el coche en un parking, me acerco todo lo posible a la zona del bar (para andar poco) y, justo cuando enfilo la rampa de bajada del aparcamiento subterráneo va Huracán y suelta:
- No, no. Para. Da marcha atrás…
- Pero Huracán… no puedo dar marcha a tras… tengo otro coche pegado.
- Es que me ha dado el bajón…
- ¿Ahora mismo? Pero si estamos a 50 metros del bar donde hemos quedado… dejamos el coche y cuando te de el aire verás como te animas.
- No, de verdad, que me ha dado el bajón. Llévame a casa…
- Pero si nos están esperando…
- Es que sabes que en el coche me da el bajón…
Insistí un par de veces más con escaso éxito. A casa. Imaginad la cara del encargado de la barrera viéndome entrar y salir del parking un instante después. Pero si a la niña le ha dado el bajón…
Si a la niña le ha dado el bajón nos vamos. Y, aunque sea curioso, no es motivo de enfado. Lo que me enfadó de verdad fue cuando dijo, un par de minutos después de salir del parking, nuevamente en la calle, rodeados de vehículos:
- ¿Por qué no vamos a la sala “…”? Hay conciertos en directo muy chulos…
La Sala “…” es donde le robé el beso a Huracán allá por el mes de septiembre. La Sala “…” está lejos de donde estábamos, y justo al otro extremo de la casa de Huracán. Ir a la Sala “…” supondría, como mínimo, otra media hora de coche más… Así que la sensación que me dio fue la de que no tenía bajón. Simplemente no le había gustado la idea de ir con Almanzor desde el principio. No había sido sincera y me había tenido toda la noche dando vueltas con el coche por la ciudad. Y eso me hizo sentir estúpido.
- No, Huracán, te llevo a casa como querías.- Le dije. Y no volví a abrir la boca en todo el trayecto.
Cuando llegamos, paré enfrente del portal. En doble fila. Quedaba claro que no tenía ninguna intención de subir a su casa. Ahora era yo el que no quería Plan A.
- No te enfades… – Me dijo.
- No me enfado – Mentí – es sólo que no te entiendo. Si querías que viniéramos aquí, sólo tenías que decírmelo. Si no quieres ir con Almanzor, me lo dices. Si prefieres ir a la Sala “…”, me lo dices… pero no me digas que sí, me tengas dando vueltas y volver aquí cuando ya estamos allí aparcados… Te he preguntado qué querías hacer. Te lo he preguntado dos veces.
- Es que me dio el bajón…
- Curioso bajón. Es mágico… aparece y desaparece a voluntad… – Tono cortante – Buenas noches, Huracán. Que descanses.
Y se ha bajado del coche. Eso sí, enfadado y todo, esperé a que entrara en el portal y encendiera las luces.
Y me he ido a casa. Hoy todavía no he hablado con ella.







ummm justo el día de mi boda me dieron, creo, el mejor consejo. además me lo dió mi abuela, y ya sabes lo listas que son las abuelas. "nunca te duermas enfadada con él, no dejes pasar una noche enfadados. habla, discutid lo que tengáis que discutir… pero a dormir con un beso".
pues eso, ya estás tardando…
bueno, tampoco me creo lo del bajón, da un poquillo de pena, pero tienes razón, lo que sabe mal, es que ella pensaba que al decirte de ir con almanzor pensaba que era lo que tu querías, o sea que pienso que ella decidía por tí más que por ella, pero bueno, va llámala tonto!
un abrazo hermanito jaja
joooooooooo, vaya mi niño, eaaaa, eaaaa, yaaaaaaaaaa estaa. No es mas que la primera…..no, la segunda…..mmmmmmmmm la tercera???? Bueno, joer, si es que somos así, no nos gusta decir que no, lo que nos gusta es que adivinéis nuestro pensamiento, y aguantamos hasta el último segundo…….y cuando nos damos cuenta de que no habéis sido capaces…….entonces reaccionamos con "me tengo que salir con la mía como sea"……………….y ahí la liamos y la liamos por no reconocer las cosas de un primer momento. De todos modos, creo que es genético en las mujeres………vete acostumbrando.
Un beso y ánimo, seguro que se le pasa………..y si no……..jejeje, vale, no digo ná.
Hay… que me da que no… que la razón es otra.
Estaba marcando territorio. Tu llamas a tu amigo, tu amigo informa de que vas… luego no aparces. Todos saben, que es por ella.
Ha dejado claro, de quien eres…
¡¡¡chico que tu chica es muy celosa!!!
Aránzazu, tienes razón. Lo que pasa es que tampoco es bueno discutir estando en caliente… porque se pueden decir cosas que no se piensan. Y yo soy especialmente metepatas… Gracias por el consejo.
Hermanito… ¿Qué haces que no estás estudiando? Mira que se lo digo a mamá… A Huracán la llamaré luego. Ahora me voy a comprar un regalo a Lentillas, que el domingo es su cumpleaños. Además, hasta las 10 no sale, así que tengo tiempo todavía…
Patita. Eso es lo que me repatea (nunca mejor dicho) de las mujeres… si quieren algo, coño, que lo digan claro. Tanto me daba que me daba igual que me dijera que prefería ir al concierto, o a China… si lo que yo quiero es estar con ella. Si pregunto "¿Qué quieres hacer?" es para que me diga lo que quiere hacer… no para que se invente una adivinanza de sutilezas incomprensibles para hombres normales… ¿No?
Bombilla… uff, eso que me dices me asusta mucho…
noooooo,te equivocas, nosotros jamás diriamos, "y una mierda me voy a ir yo con las pelanduscas esas y el pesao de tu amigo"…………….ponemos caritas, ponemos lo que sea………………….antes muerta que sincera,jejeje. Pelín exagerao pero más o menos.
¿Por qué sois tan complicadas?
jejeje…………….porque así os gustamos…………para que cambiar???? jajaja
Estoy de acuerdo con Lobo, probablemente cuando te dijo lo de quedar con Almanzor estaría pensando en tí,y eso es bueno, pero a última hora se arrepintió (me da a mi que a H. no le gusta la competencia, del tipo que sea y eso tiene mal arreglo). Entiendo que te mosquees por no decírtelo claro y hacerte sentir estúpido. Cuando hables con ella, díselo. Dile cómo te hizo sentir, que haga un esfuerzo y se ponga en tu lugar. De lo contrario, te aseguro que se repetirá.
Aunque piensa que si no tuvo el menor reparo en cambiar de opinión, y en ponerte una excusa tan estúpida, es porque probablemente no tenga dudas de sus deseos pesan más que los tuyos. Seguramente ni siquiera pensó que te enfadarías, y eso, amigo, es -desde mi punto de vista- lo realmente preocupante.
Un beso, sr. K.
Feliz finde.
PD.- Felicidades Lentillas!!!
Me suliveya lo de “… tan alto como yo…” Ahí, ahí, le duele a Huracán.
Saludos, Sr. Capullo
Bueno, Bloody te ha puesto la cara amable, ojalá sea así, pero sinceramente, tras todo lo que he leido aquí… me da que es más lo mío…
Un beso, y ánimo
Lo que estuvo muy bien es que te enfadaras, eso hace que las mujeres recapaciten y con un poco de suerte, la próxima, no te la monta.
Sr Capullo:
No se lo reproche, Huracán quería recordar la noche del beso… echa de menos los viejos tiempos.
Ahora en serio… no me hables de bajones femeninos… que viene Navidad fum fum fum..,
lamento tardar tanto en pasr por aquí. esta triple vida acabará conmigo…
una abraçada
No seré yo quién pueda decir el porque de la conducta humana. No me entiendo ni yo, como para entender lo que tu pareja o la mia quieren decir. Un tal vez, nunca es un tal vea, como un no puede ser un si y un si un quizás. Si un día lo descubres, comunicamelo, así tendré parte del camino andado, o no. Un abrazo.
Bueno, me aventuro a decir que ambos saldreis reforzados de este pequeño “roce”. Seguro.
Ya nos contarás
Un abrazo.
Jo, si es que eres un bendito…
Hala, cuantos comentarios que contestar… lo haré antes de irme a la cama… porque estoy roto. Un fin de semana muy intenso, la verdad.
Anita, un bendito, no. Tonto. Dilo directamente…
Victor, ya nos hemos reconciliado, claro. Huracán es muy persuasiva cuando quiere. Mañana mi empresa me pagará para que escriba una entrada en mi blog.
José Ignacio, Si consigo descifrar el código secreto de las mujeres, ten por seguro que lo publicaré, no ya en un post, sino en un libro. Me voy a forrar…
David, triple vida… te entiendo. Yo tengo también unas cuantas. Los viejos tiempos… pero si hace dos meses y pico que estamos saliendo! todavía estamos en los viejos tiempos.
Bombilla, el que me enfadara me ha permitido salirme con la mía un par de veces este fin de semana. Así que a lo mejor me tengo que enfadar más veces… Un beso.
Profesor… ya sabes que las cosas no son como son, sino como las contamos. ¿Como va el libro?
Bloody. Ella seguro que piensa que sus deseos pesan más que los míos. Principalmente porque estoy muy acostumbrado a que ella se suela salir con la suya… con eso de que a mí no me importa mucho y si a ella le hace feliz… en esta ocasión habría funcionado igual, de habérmelo dicho desde el principio. Y no me abría importado no volver con las argentinas y con Almanzor. Lo que me fastidió fue la insinceridad. Un beso guapa.
Patita… si que es cierto que nos gustáis. Pero no sé si más. Muchas veces nos quedamos tan sorprendidos por reacciones vuestras que no me extraña que penséis que somos simples…
Joder, si es que no todo puede ser perfecto. Una tiene el día retorcido y ya te rebotas. Cómo eres, no aguantas un pelo. ;-p
¡Madre mía!, en fin, cosas que pasan y espero se solucionen.
Si es que somos demasiado primarios para ellas… Así nos torean como quieren. Yo creo que hiciste bien; y creo que los siguientes posts me lo van a confirmar… Voy corriendo. Un abrazo.
Pat… ¿Estás de coña? Aguanté hasta lo de sacar el coche del párking… creo que tuve mucha paciencia…
Cyrano, solucionadas están.
Benno, somos muy simples. queremos algo, lo decimos… y no andamos con "A lo mejor me apetece pero a lo mejor no"… y quizá por eso tenemos menos problemas… no sé.