Este fin de semana me marché de turismo a Barcelona, con unos amigos. Almanzor, Rico, Gataparda, Atenea y Risueña. Un viaje relámpago para visitar la ciudad y pasar el fin de semana. Eso sí, los deberes estaban hechos, y el voto depositado en la oficina de correos (antes es la obligación que la devoción, dicen).
Antes de que los comentaristas Barceloneses se enfaden por no avisar, diré que no he dicho nada de mi visita a la ciudad principalmente para evitar que mis compañeros de viaje se enteraran de mi condición de Blogero, y descubrieran al Señor Capullo… Sigo empeñado en separar los diferentes aspectos de mi vida, a pesar de que ya no esté Huracán. Habrá otros viajes pronto y sin compañía… lo prometo.
Yo había estado en Barcelona dos veces antes. Una, la primera, por turismo al finalizar el Interail, viendo museos, iglesias y todos los edificios del genial Gaudí que se me pusieron por delante. La segunda, de feria, sin demasiado tiempo para disfrutar de una ciudad que me encanta. Esta, la tercera… pretendía conocer la noche Barcelonesa y lo que se pusiera por delante.
Así que a eso de la una de la mañana, después de dejar las maletas en la habitación del Hostal, refrescarnos un poco y esperar a que las chicas se pusieran guapas (esta última operación se alargó algo más de una hora y media de tediosa espera que casi terminó con la paciencia del sector masculino del viaje), salimos a conocer la marcha nocturna de la ciudad más vanguardista de España.
Supongo que ser la vanguardia de la cultura en España tiene su precio. 16€ de vellón costaba la entrada a la sala de moda. Pero con dos consumiciones, eso sí. Lo que viene a ser (en mi opinión) el canto de sirena de que te dan dos consumiciones con la entrada, obligándote a consumir dos copas que no habrías tomado de no pagarlas. Pero era lo que tocaba y se trataba de conocer cosas. Ya dentro nos enteramos que lo de las dos copas era hasta la una de la mañana. Yo, a esa hora, estaba sentado todavía en la recepción del Hostal… pero bueno.
Tengo que admitir que había muchas mujeres hermosas en el local. Muchas. Profundos escotes, vestidos cortos, caras bonitas y un gran abanico de edades. Incluso había algún tío bueno (a juzgar por los comentarios de mis amigas). Así que todos estábamos servidos.
Yo no soy muy bailongo. Que se tiene que balar, pues bailo, pero sólo si es necesario y la recompensa supera la inversión de energía. No sé quien dijo que el baile es la culminación vertical del deseo horizontal. Y tenía mucha razón. Así que, excepto admirar a las bellezas catalanas, beber mi copa, y escuchar la música electrónica, no había muchas expectativas de éxito para esa noche. Supongo que mis amigos pensaron lo mismo. Y me puse a pensar en mis cosas.
Me di cuenta de que había varias fuerzas poderosas interactuando en ese momento a nuestro alrededor. Tan poderosas que ríete tú de la Gravitación universal. Plantearé la teoría. Por un lado estaba lo que convine en denominar “Atracción Débil”, o lo que es lo mismo, la atracción que nosotros, los tres chicos de mi grupo, ejercíamos sobre el sexo femenino. Esta fuerza se mide en mujeres por hora y no acepta decimales. Luego teníamos la fuerza contraria, que llamé, “Impulso negativo fuerte”, o lo que es lo mismo, la capacidad de repeler a la tías. Se mide en metros y viene a ser la distancia que ponen de por medio las mujeres en cuanto nos acercábamos.
Por el contrario, también actuaba la “Atracción Fuerte”, o lo que es lo mismo, la atracción que ejercían nuestras amigas a los maromos de alrededor. Por último, y para terminar esta clase de física discotequera aplicada, os introduzco en el concepto “Repulsión de Carga”. Todo el mundo sabe que dos fuerzas del mismo tipo e intensidad suelen repelerse, así que, si tenemos elementos que ejercen “Atracción Fuerte” (nuestras chicas) cerca de otros elementos que ejercen “Atracción Fuerte” (otras chicas guapas) se produce un efecto de repulsión francamente interesante.
En la práctica todo este rollo pseudocientífico es para decir que, las chicas guapas que veíamos se largaban en cuanto nos acercábamos y, en su lugar, aparecían maromos intentando ligarse a nuestras chicas. Muchos maromos. Así que, bueno, optábamos por movernos de sitio y volver a comenzar el experimento.
Muy divertido.
Almanzor y yo decidimos marcharnos pasadas las tres de la mañana. Él había quedado con alguien el sábado por la mañana y yo… bueno, pretendía hacer algo de turismo por la ciudad. Y pasaba de sentirme como una partícula subatómica chocando de protón en protón. Los demás se quedaron.
Mañana cuento más.






Qué identificado me siento, Mr. Coccoon… yo, que conozco farolas que se mueven con más ritmo del que yo seré jamás capaz de desplegar y que soy poseedor de un "impulso negativo fuerte" tan poderoso que ha hecho plantearse a varios expertos si no habría que cambiar la Ley de la Relatividad Especial para incluir mi caso…
Haberme avisado, hombre… que hubiéramos quemado Barcelona…
Otra vez será…
Yo no he bailado en mi vida… bueno, una vez, pero es una historia muy larga…
Parece que la primera noche no ha sido como esperabas, o peor, ha sido como esperabas. Espero los siguientes capítulos, conociéndote, seguro que acabaste triunfando… [;)]
Un beso, guapo.
Escocés, me temo que somos muy parecidos tú y yo. Era para haberlo sabido… así entre los dos habríamos sujetado alguna pared (ritmicamente). Para la próxima. Un abrazo
Queridísima Bloody, la primera noche fue como la esperé… esto es, agotadora. Yo habría descansado esa noche y quemar Barcelona el sábado. De todas maneras, conociéndome, no acabé triunfando… un beso.
… ni fisica ni quimica, lo tuyo es el dibujo … esas chicas con esos trazos , intensificando el colorido de la noche … vamos curiosa la comparacion … eso si imaginando el desfile de chicos y chicas , unos a lo que iban, otras que no se acercaban … si es que una noche da mucho de si …. y lo que queda … Es peligroso salir con guapas mujeres , peor es no tenerlas … Un abrazo …
jaja, muy buena esa teoría física aplicada..[8D] (A ver cómo sigue la historia…
Yo tuve una época, sobre todo un verano, que salía todas las noches excepto los sábados. Unas veces para bailar, otras para tomar cervecitas y sangrías en las terrazas o simplemente para pasear y recorrer Granada de noche, subir hasta la Alhambra e improvisar unas sangrías en la placeta de carvajales. Menos mal que aproveché mi tiempo, porque lo que es aquí con estos horarios gabachines y con mi insomnio… apañá que voy. Por cierto que tus descripciones del movimiento en la discoteca son muy buenas, como dice un-espanol-mas… Lo tuyo es el dibujo! Y las palabras, vaya que sí! Un beso
Español, si vas a ligar no te lleves a las más guapas contigo (a no ser que la intención sea ligar con ellas), porque entonces no te comerás un colín. Mira que lo sé, y siempre caigo en el mismo error… hay algo peor que no tenerlas… es tenerlas y que te consideren un tío majo.
Mariajo, la inventora del botellón sangriero en Granada. Los europeos no sabes divertirse, me temo… con esos horarios. Así pasa, vienen a España y desparraman una barbaridad. En fin… Un beso.
Por cierto, a los dos, mi profesión frustrada es la Arquitectura… siempre quise ser arquitecto, porque me gustaba mucho el dibujo. Dibujaba comics, pintaba acuarela, tinta china… lo que pasa es que no me dio la nota…
Ya veo , ya, que aunque fallase la física y la química… las matematicas se te dieron muy bien.
Me alegro que te lo hayas pasado bien y que nos lo cuentes así de bien también. (valga la redundancia).
bs, Minea.
la verdad es que lo de algunos tíos en la discoteca es pa hacer un estudio…………pero profundo eh!!!!
Ahora tu teoría ………..la releche!!! jejeje
Lo mio siempre fueron las matemáticas, aunque la física no se me daba mal del todo y la química tampoco, sobre todo la orgánica… Un beso, Minea.
Patita, lo de algunos tíos y lo de algunas tías… porque hay de todo. Algún día hablaré de la física de los corrillos y, que todo hay que decirlo, de la necesidad de las chicas por ponerse penes de plástico en la cabeza en las despedidas de soltera…
jajaja……………ese día por favor………avisame con un correo que no me lo pierdo!!!!!!!!!! me encantaría saber la opinión de un hombre en este asunto jajajaja
Yo ese experimento ya lo había constatado varias veces…. una, que es una alumna avanzada. Así que como ya me lo sé, sólo voy a una discoteca si voy a poder bailar, que así de vez en cuando me encanta, experimentos aparte. Un beso
No te preocupes Patita, yo te aviso cuando lo haga.
Pat, tu eres del tipo "Salgo porque quiero bailar y no me importa nada más". El tipo "Mírame… ¿A que estoy buena? Pues te jodes porque no me voy ni a parar a hablar contigo", es otro de los especímenes… y tengo muchos más…
La noche, que da para mucho.
Un beso.
¿Y n o utilizaste tu infalible táctica de "te he escrito una cosa"? Jejeje, es un golpe bajo, pero es que acabo de llegar… Un abrazo.
Bueno, Sr, C, pedazo de clase de física aplicada…jajaja… a ver cómo sigue. Yo discoteca poco pero cuando voy paso del resto, intento pasármelo lo mejor posible. Un beso
Benno, el chunda chunda de la sala evitaba que nadie con una audición normal pudiera entender ni sus propios pensamientos… como para ponerme a improvisar textos romántico/irónicos al oído de una desconocida… si hubiera tenido una guitarra…
Elisa, yo siempre he sido más de música de ambiente y conversación… mi fuerte está en el diálogo, y no en la contorsión de mis miembros (que es más o menos lo que suelo hacer y que la gente llama bailar, pero lo dicen en voz baja y con media sonrisa). Beso.