Preparando el viaje a Nepal, además de intentar aprender el Nepalés básico de supervivencia, me estoy repasando los nombres de las principales cumbres y otros accidentes geográficos. Y, de paso, les echo un vistazo desde el aire. Como lo de volar siempre se me ha dado muy mal (digamos que soy un hombre de costumbres y procuro no despegar mucho los pies del suelo) aprovecho la tecnología que ha puesto a nuestro alcance el todopoderoso Google para hacerlo. Soy un enamorado del Google Maps y del Google Earth.
Es impresionante como se puede recorrer las calles de Katmandú con un simple clic, o ascender a la cumbre del Everest sin sudar ni un poquito así. El Google Earh permite ver el terreno en tres dimensiones, con sus diferentes altitudes, y resulta espectacular admirar la cordillera del Himalaya, aunque sea en el ordenador. Incluso se puede programar para que simule el vuelo que hará el avión desde Madrid hasta Doha, y de Doha a Katmandú. Y te puedes posicionar en cualquier parte del mundo dándole unas coordenadas GPS.
El caso, y de lo que quería hablar realmente, es que parece mentira cómo el GPS se ha implantado en nuestras vidas. Ya lo tiene cualquier hijo de vecino. Hasta mi padre lo considera indispensable… claro que mi padre es propenso a perderse. Digamos que si hay dos posibles caminos para ir a un sitio, él escogerá una tercera opción que no se había contemplado y que le llevará a un sitio completamente diferente. Así que, cuando viaja con mi madre, que es siempre, había bronca asegurada… hasta que le regalamos el aparatito.
Yo, de momento, me resisto a ponerlo en el coche. Hasta ahora no me ha hecho falta, sobre todo porque me preparo los viajes de antemano y me saco el itinerario perfectamente detallado en papel. Cuando callejeo por la gran ciudad uso el truco de “ya saldré a alguna calle gorda” y así me oriento. Por cierto, tengo una anécdota divertida con un GPS.
Hace algún tiempo íbamos a Gredos a pasar el fin de semana, Atenea, Almanzor, Rico y yo. La idea era pasar la noche en el Refugio Elola y hacer alguna ruta por allí. Como siempre pasa, Rico llevó su coche (no le gusta ir de copiloto) y, por supuesto, llevaba el GPS puesto. Y no es que lo necesite, porque Rico es la persona con mejor sentido de la orientación en carretera que conozco. No era la primera vez que íbamos y el camino a Hoyos del Espino, la “puerta” a Gredos, era conocido de sobra. Pero íbamos con el GPS, que mola más.
En un determinado momento, muy cerca de nuestro destino, el GPS, con la voz de mujer, dijo: “Coja el próximo desvío a la derecha”. Y, claro, Rico cogió el desvío…
- Oye, Rico… me parece que por aquí no es… – Le dije – Me suena que se tenía que seguir recto.
- Si lo dice el GPS…
Y seguimos por la carretera. Sólo que la carretera empezó a llenarse de baches. Pero seguimos por la carretera. Sólo que la carretera empezó a estrecharse y a llenarse de maleza. Pero seguimos por la carretera. Sólo que la carretera dejó de ser carretera y se convirtió en camino…
Y el camino terminaba en un río. Y allí nos paramos, claro. Al otro lado del río continuaba la carretera y, a la sobra de un gran árbol sentado en unas piedras, había un anciano lugareño, de esos de garrota en la mano y boina enroscada en la cabeza. A sus pies, un perro meneaba el rabo frenéticamente. Me bajé del coche e inspeccioné el río, para ver si podíamos cruzar. Era poco profundo y todavía había zonas en las que se notaba el asfalto, aunque estaba cubierto de arenilla y piedras. Rico salió también y corroboró mi opinión: podríamos cruzar. Aún así me quedé fuera, supervisando las operaciones. En cuatro zancadas en otras tantas piedras, crucé al otro lado y me quedé cerca del lugareño.
- Buenos días – Me dijo
- Buenas…
- Qué… vienen con GPS, ¿No?
- Si, me temo – Dije un poco desconcertado, al escuchar la palabra GPS de un anciano lugareño.
- A todos los de la ciudad les pasa lo mismo… ésta es la vieja carretera a Hoyos del Espino… lleva en desuso hace años… la nueva sigue todo recto en el desvío… pero el GPS les manda por aquí.
Y yo me estaba imaginando que el pasatiempo de este hombre era sentarse allí cada fin de semana y ver como los de “la ciudad” cruzaban el río. No lo sé con seguridad, pero creo que en el pueblo llevan un marcador y hacen porras cada fin de semana, para ver cuantos urbanitas nos damos de bruces con el río…






Buena oportunidad de negocio para el lugareño:
cervecitas, patatas fritas, bocatas, teniendo clientes fijos…
También podría haber sido el principio de otra "Matanza de Texas".
Jejeje … Me he reido mucho pensando en ese hombre alli sentado y la cara de los visitantes.
Por lo demás, yo tambien me resisto al GPS aunque eso sí, disfruto mucho del google-maps y google-earth
Ah !!! ¿ como haces para tener los Feevys en categorias ? … si se puede preguntar, claro
Y a tí te resultó raro que el lugareño te hablase del GPS, pero seguro que en su casa tiene MP4 de última generación, la TDT, DVD grabador, el DIGITAL + y todos los trastos más modernos que te puedas imaginar!!
Y ¿por qué? Porque seguro que gana todas las porras. Seguro que sabe a ciencia cierta cuántos "de la capi" van a pasar por ahí el fin de semana.
Seguramente el negocio sería vender churros y chocolate… porque normalmente la gente que va a Gredos lo hace temprano, por aprovechar el día. O actualizaciones para el GPS… seguro que se forraba. Me temo, amigo Pacorreitor, que no podré estar esta noche en el B&B… trabajo hasta tarde. Te tocará hacer la crónica…
Pasharati, lo del Google Maps es una pasada… me tiro horas dándole al ratón viendo paisajes. Lo del Feevy es porque los administradores han impedido poner elementos javascript nuevos, pero los que los teníamos de antes de la prohibición (al estilo Eliot Ness) los seguimos manteniendo… me temo que no podrás ponerlo.
Ali, tienes razón, los de la ciudad pensamos que somos el no va más de la tecnología, y que los demás no saben más que de ovejas, pero no tiene por qué ser así… a lo mejor en el zurrón llevaba el Laptop con conexión WIFI vía satélite… y sólo esperaba que se marcharan los urbanitas para conectarse al Chat…
Un beso.
Jejjeje, me parto. Me hubiera gustado ver vuestras caras. Y lo del lugareño es genial.
Yo tengo muy mal sentido de la orientación (será por ser mujer?)… pero aún no he puesto GPS de esos… si apenas me aclaro con el móvil!…. Pongo el GPS y seguro que lo programo para Toledo y aparezco en Segovia…. En fin… aventuras.
Un beso, Sr. K.
Minea.
Yo soy propensa a perderme pero me sienta fatal que el GPS, cuando he conducido coches ajenos, me interrumpa las conversaciones. Me cae fatal. Así que sigo perdiéndome solita, sin ayuda. Un beso.
¡Qué B&B más triste (o no)! Tampoco voy.
Hasta luego Eliot Ness.
Minea, no hay que tenerle miedo a la tecnología… a pesar de cosas como las que cuento, me parece un aparatejo la mar de útil… en Francia nos sacó de algún lío (ya tengo tema para otro post). Cuesta algo acostumbrarse a la pantallita, pero viene bien. Un beso (que te dará Pat de mi parte esta tarde)
Ana, le puedes quitar la voz… o ponerle la de George Cloony (o de su actor de doblaje aquí en españa). Yo he oído un GPS con la voz de Torrente y otro agitanado… no te digo más. Harías muy buenas migas con una amiga mía, enamorada de los viejos mapas de carretera… otro beso (pídeselo a Pat)
Pacorreitor, amigo… Un B&B sin ti es menos B&B… ya sólo queda Pat como única representante de La Comunidad que no se ha perdido ninguno… creo que se van a aburrir mucho sin nosotros (o eso espero)
A nosotros nos paso algo parecido yendo hacia la sierra de Cazola, nos desvio por un camino rural entre olivos, tardamos el doble de tiempo, no tubimos un accidente de milagro y es que esos bichos los carga el diablo…yo no me fio de los GPS.
Besitos.
[`´]
Dice mi amigo Rico, que de GPS sabe todo lo que hay que saber, que son una ayuda… pero que no tienen que sustituir a las señales, advertencias y a la ojeada al mapa tradicional… lo que has contado me ha recordado otra anécdota con GPS… recorríamos una carretera de montaña en mitad de una ventisca, con hielo en lugar de asfalto y un acantilado a nuestra derecha y una voz metálica que decía "Cuando pueda… gire a la derecha"
Besos
jejeje…Si te lo digo yo que los carga el diablo…
Que digo yo que si le quito la voz y no lo puedo mirar porque me despisto de la carretera… ¿para qué lo quiero?. Te hemos echado de menos, poco más o menos lo que me estarán echando de menos a mí ahora, bueno a tí más que ahora ya las cervecitas van haciendo efecto y en un rato ya ni conocen, … y que lo sepas, Pat no ha repartido nada. Un beso.
jaja, pues se agradece que me hayáis echado un poco de menos… aunque sólo sea mientras no hace efecto el alcohol… de todas maneras el amigo Cyrano me informará de todo lo que pase… a no ser que alguien quiera hacer una crónica completa…
Besos, y nos venos en otra (porque el próximo B&B también me lo pierdo, porque cae el 30 de abril y con suerte estaré de puente)
señor capullo es un placer pasar por su casa y ver que tiene montado un buen blog,me voy al apartado de fans hasta que usted deje de opinar lo contario,un saludo
Jejeje está claro que cada uno en su habitat natural jajaja me lo veía yo venir… [8D]
Pues como puede usted comprobar, ha estado poco en el apartado de Fans señor José Luis.
Noe… buenas noches.
Hola, Mr. C., que no te había comentado y aquí estoy, en las ociosas e interminables horas de la madrugada…
Me he partío con el paisano, jejejeje, tiene guasa el nota… Yo la verdad, nunca he usado GPS porque no me ha hecho falta… un buen mapa y un sentido de la orientación del que viene con el pack básico y tira millas… y para mí que tú en eso eres de los míos.
Esto es una forma políticamente correcta de decir que lo del GPS es una maric&/&/$&·. Quede claro. Enga, a ver si duermo, o algo…
Pues a mí, en el Pack básico, lo de la orientación no venía. He tenido que comprarla luego, y me ha costado una pasta. De momento no tengo problemas y, bueno, alguna vuelta de más he tenido que dar… pero en general me oriento bien. Suplo esa falta de habilidad con el estudio… me empollo las rutas, me aprendo los pueblos cercanos a los desvíos y, en general, me curro mucho los viajes…
Escocés… nasnoches.
Muy buena anécdota, Sr. K. Yo que el lugareño cobraba por pasar el riachuelo…. o quizás me diera por asustar al personal diciendo que es más hondo de lo que parece… ¿te imaginas? Todo el mundo volviendo por el camino de cabras y encontrándose con los que aún van siguiendo las indicaciones del GPS…. ¡menudo atasco pa” contar a los nietos…!
Besito
La cantidad de movimiento que hay por las noches en La Comunidad… la virgen.
Viendo como se pone el aparcamiento de La Plataforma, que es donde termina todo el mundo que va a Hoyos del Espino… el atasco podría ser monumental… tanto, que hasta podría justificar las obras de un nuevo puente para el río… y el fon de la tranquilidad para los del pueblo… así que supongo que por eso no dicen nada y dejan a los incautos urbanitas cruzar…
Un beso quadrophenia, y buenas noches.
jajajaaj, me ha parecido genial, me imagino el descojone del tipo!!!……y real como la vida misma…………yo no sé pa que lo pongo, porque siempre paso de él y tiro por donde yo creo que es, joer, ves pedazos de carteles enoooooooooormes en las carreteras diciendo lo que tu buscas y el joío gps te dice que te vayas pa otro lao. De todas formas, al final siempre me acabo perdiendo.
besazos de una q no es tu tipo jijiji
Eso de los carteles enormes nos pasó al ir a Francia el verano pasado. Íbamos por la autovía y cada vez que había una bifurcación, el GPS nos tiraba por la que no ponía Francia… hasta que, al final, cruzamos los Pirineos por una carretera de montaña muy estrecha… para más INRI se cerró la niebla y el único que parecía saber dónde estábamos era el aparatito… conseguimos llegar, claro… y fue mucho más divertido que la autovía…
Un besazo de un tipo con la boca muy grande…
Jejeje, anda que no tienen que andar entretenidos en ese pueblo…
Yo, que nací sin sentido de la orientación y tiendo a encomendarme a la de los demás, te juro que yo hubiera dado cualquier cosa por tener un GPS hace unos días… [;)]
Un beso, guapo.
Para Italia, y alquilando coche, el GPS es lo mejor. Nosotros, el verano pasado en Francia, lo usamos siempre y, la verdad, te lleva de puerta a puerta (a lo mejor no siempre por el camino más lógico) pero te lleva… con los horarios tan peculiares que hay en Europa, ponte tú a preguntar a las 10 de la noche por la calle donde está el Hotel (esto es verídico… a las 10 de la noche en Rennes no había nadie por la calle).
Besote
Yo también me preparo los viajes concienzudamente… Creo que el GPS será el próximo regalo que me hagan dos que yo me sé, que ya han podido comprobar mi maravillosos sentido de la orientación… Un abrazo.
Yo también me preparo los viajes concienzudamente… Creo que el GPS será el próximo regalo que me hagan dos que yo me sé, que ya han podido comprobar mi maravillosos sentido de la orientación… Un abrazo.
Pues por lo que he leído, te habría venido de perlas en Italia…
Pues por lo que he leído, te habría venido de perlas en Italia…