La naturaleza a veces se aburre, y nos sorprende con algún ser extraordinario, poseedor de un don excepcional. Muy pocas veces. Con cuentagotas. Pero de vez en cuando ocurre el milagro. Algo que nadie es capaz de explicar con leyes físicas. Hasta ahora, ninguno de estos seres extraordinarios puede comparar sus dones con el mío. Y sin llamar la atención. Pareciendo normal. Como si el trasladarme entre el tiempo y el espacio fuera algo tan natural como andar, cantar o chasquear los dedos. Con solo desearlo tomo atajos entre instantes.
Siempre he tenido esta habilidad. La he usado tanto que casi tengo olvidado de donde procedo, porque he estado en todas partes. Siempre. Y, sí, lo reconozco, con un poder tan grande podría haber cambiado muchas cosas, hacer el bien, mejorado el mundo… simplemente moviendo algunas cosas de sitio, influyendo en las personas adecuadas… haciendo algo por los demás. Pero nunca lo he hecho. Simplemente me he limitado a estar. Ser un observador de la escena, siempre entre bastidores, registrando los hechos, pero sin intervenir, aún sabiendo que una situación estaba condenada al desastre más absoluto.
Hasta que apareció ella.
El tiempo, sobre el que había tenido un control absoluto, se detuvo y el espacio, sin secretos para mí, desapareció. Y sólo estaba ella. Por siempre. Y dejé de dar tumbos de un instante a otro. Dejé los atajos y seguí el discurrir del tiempo como uno más, siempre con ella, para ella, por ella. Dejé de ser un observador neutral, para participar activamente en la acción.
Durante mucho tiempo se me olvidó mi habilidad especial. Simplemente no necesitaba saltar de un lugar a otro, mientras estuviéramos juntos. Me creció el pelo, que se volvió algo cano, y una poblada barba. Y fui feliz. Y más feliz todavía cuando me dijo que se había quedado embarazada. Seríamos una familia normal.
El día del parto todo me resultaba extrañamente familiar, como si ya lo hubiese vivido antes, aunque nunca anteriormente había sido padre. Atendí embobado las últimas instrucciones de la matrona y nos metimos en el quirófano. Vería nacer a mi hijo, como un padre moderno… ¿o antiguo? No sé… y me di cuenta de que algo no iba bien del todo…
Yo ya había estado allí en ese momento.
Reconocí al asistente del ginecólogo. Tapado detrás de la mascarilla, estaba yo mismo. Y como un golpe en la cabeza, de pronto me acordé del momento en que, movido por la curiosidad, quise asistir en directo al momento de mi propio nacimiento. Era testigo de cómo yo mismo me ayudaba a nacer…






que bonito, te enamoraste de tu madre, en un rollo complejo de electra?.
un beso todopoderoso
Es que desde que tengo estos poderes pierdo un poco la cabeza… de todas maneras, y teniendo en cuanta que está basado en la Santa Trinidad católica… ya sabes, el Padre, el Hijo… y el Ginecólogo, era lo que tocaba…
No esperaba menos que un beso todopoderoso, viniendo de una diosa…
Un beso, del hijo.
Muy bueno. Como siempre, el dilema de las paradojas temporales, un tema que me apasiona… El caso de tu historia por poco se da en <>, primera parte XD, cuando la madre se enamora de Marty, qué grande XD ¿Para cuándo una basada en ‘la paradoja del abuelo’ ?
¡Nos leemos!
Pues es un poco la misma paradoja del abuelo, pero a la inversa… en lugar de viajar atrás y matar al abuelo, el protagonista tiene que viajar atrás para engendrarse a sí mismo… bueno… algo parecido.
Regreso al futuro es una gran película, aunque no cuida demasiado detalles sobre paradojas espaciotemporales… por ejemplo: cuando Marty deja a su novia en el porche de su casa en el presente alternativo (hablo de la segunda parte), cuando arreglan el presente al recuperar el almanaque en el pasado, la novia reaparece en el presente real, como si tal cosa (incluso la actriz creo que es diferente). Y hay más…
Yo soy más partidario de considerar universos paralelos y tratar los viajes en el tiempo más como viajes entre dimensiones paralelas. Basado en mi imaginación y poco más, claro.
Nos leemos, aunque para eso deberías dejar un enlace.
Un saludo.
Cierto. Ahí va el enlace, pinchando en el nombre
Sí, como bien comentas, prácticamente es lo mismo, pero sigue resultando más inquietante el hecho de engendrarse a sí mismo, ciertamente.
Con respecto al Regreso al futuro, claro, la haber tantas y tantas teorías y suposiciones sobre las consecuencias de un viaje en el tiempo, es casi imposible abarcarlas todas, aunque si no recurdo mal, defiende la más extendida y atractiva: “el hecho de cambiar cosas en el pasado repercute en el futuro -o presente alternativo, como quieras llamarlo…- De todos modos, tengo que meterle un buen repaso al tema porque es todo un cometarros.
Por otro lado, la última película sobre viajes en el tiempo que vi fue Deja vu, que bueno, a pesar de las críticas que recibió, la considero una buena película, aun teniendo presumibles fallos de órdago -la ambulancia estampada, por ejemplo- y alguno así más que ahora no alcanzo a recordar.
Y ya para acabar
, hace poco leí en el blog de un forero que el propio Hawking, para solventar el problema de la paradojas, lanzó la teoría de la protección de la cronología, que viene a decir, simplemente, que el universo siempre encontrará la forma de ‘dejar la cosas en su sitio’, tal como debieran ser.
¡Nos leemos! (ahora sí
)
Joer… me estoy liando XD Edita si lo ves oportuno
http://nuevohorizonte.wordpress.com