Esta tarde se celebra la despedida de soltero de Bob el silencioso. Y como ya conté en otra ocasión, estos acontecimientos son especiales. Al menos cuando el que se “despide” es un amigo de toda la vida. A Bob le conozco desde que tenía 13 años. Hace más tiempo que le conozco que lo contrario… así que Bob es un amigo de toda la vida.
Nosotros éramos cuatro. Los cuatro mosqueteros nos llamaba mi padre. Podría haber elegido los “cuatro fantásticos” pero mi padre ha tenido una educación basada en los clásicos. Y por clásicos me refiero a Roberto Alcazar y Pedrín y el Guerrero del antifaz. Zipi y Zape ya le pilló mayor.
Éramos inseparables aunque, como ciertas moléculas, combinábamos mejor de dos en dos. Panceta y Yo y Bob el silencioso y Amadeus. Ellos eran más de su misma cuerda y Panceta y yo nos entendíamos mejor.
El primero en caer fue Panceta. Me refiero a casarse. Pero como lo hizo en plan íntimo (y no me refiero a que se casaran en pelotas), como no hizo ceremonia ni nada (en el juzgado, una mañana… triste y fría mañana), como ni invitó a unas cañas un viernes por la tarde (ni ningún otro día), no hubo despedida de soltero. En realidad la cosa fe más o menos así:
Ring Ring
Diga?
Que me he casado
Ya?
Ya
Vale
Esa despedida de soltero la habría preparado con mucho cariño. Se suponía que Panceta era mi mejor amigo. Lleva ya casado más tiempo del que puedo recordar. En realidad eso es fácil… no le veo desde entonces… más o menos. Es que para su novia, perdón, para su mujer, yo era una mala influencia. Debe ser. No sé.
El segundo en caer fue Amadeus. Se casó con La Rubia. Y esa relación merecería un post entero. Y la boda otro. Sólo decir que ella se casó de rosa. Y fue una visión de esas que se te quedan grabada en la retina el resto de tu vida. La Rubia, por cierto, será testigo en la boda de Bob. Igual que yo. Sólo espero que no pidan hacer un baile entre testigos.
Tampoco hicimos despedida de soltero. Tendría que haberla organizado Bob, Amadeus es su mejor amigo, pero siendo sinceros, no sé si me gustaría ir a una despedida de soltero organizada por Bob. Es buen tío, pero es muy soso. Así que, o la organizó y no se lo dijo a nadie, o no la organizó. Aunque parezca mentira, la primera opción no es tan descabellada como parece. De la boda me enteré de milagro y, la verdad, fui por puro compromiso. Amadeus y yo no hemos hablado mucho en los últimos años. Vidas dispares, se llama.
El penúltimo en caer ha sido Bob el silencioso. En realidad no sé cómo ha ido la cosa. No he querido preguntar, la verdad. Pero me imagino que la escena fue, más o menos así:
Ella: ¿Nos casamos?
Él: (encogimiento de hombros)
Ella: Lo tomaré por un sí.
Y digo esto porque ha sido ella la que se ha movido para organizarlo todo. Y ha sido ella la que se lo ha dicho a todo el mundo. Hasta a mí., cuando lo lógico habría sido que Bob me lo dijera, a ser posible delante de unas cañas. Incluso ella me pidió que dijera unas palabras en el brindis… así que será mi segundo monólogo, parece. Esta será la boda que ella siempre soñó y en la que Bob habrá tenido muy poco que decir. Menos de lo habitual, se entiende.
El caso es que esta noche nos vamos de despedida.
Los tres mosqueteros (en realidad dos, porque Panceta, como de costumbre, tiene un compromiso previo de su mujer… ¿qué puede haber más importante que la despedida de soltero de un amigo de toda la vida? Seguramente ir al Carrefur o algo igualmente emocionante). Bueno, nos vamos de despedia los tres mosqueteros y…
El último Mohicano.
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Etiquetas: despedida de soltero, Bob el silencioso, boda, Amadeus, Panceta, amigos, Mosqueteros, El último mohicano, fiesta








Parece que tus amigos son poco dados a dar noticias frente a unas cañas. ¡Será que es fácil liarse una vez empiezas!!!
A estas horas ya habrá sido la despedida. Igual hasta se han casado! Espero que haya sido divertido!
Besos
jajajaja no podes!!!
Ella: ¿Nos casamos?
Él: (encogimiento de hombros)
Ella: Lo tomaré por un sí.
jajajaja
y me pregunto, cuando caera el ultimo mohicano?? XD!
Karmen… lo que creo es que los dos saben que estaban cometiendo un error y no querían afrontarlo. Política de hechos consumados, se llama.
La despedida muy bien, me duró la resaca dos días, pero con un pedete gracioso y un gran número de “te quiero tío”, y “eres un tío de puta madre”, tan propios de estos acontecimientos.
La boda es este sábado. Tengo que preparar unas palabras para decirlas durante el brindis. Se espera que asistan 150 personas, así que tengo mucho público… pero no me asusta. Ya contaré.
Un beso.
Poderoxo, el último mohicano tardará en caer. Se defiende como gato panza arriba. Aunque todo dependerá de lo buena que esté la candidata…
Bueno, y al lío, ¿qué tal estuvo? ¿Hubo cachonda saliendo de una tarta o no?
Pat, esas cosas no se cuentan así como así, no? Bueeeeno… Cachonda no sé si hubo, pero cachondos nos quedamos un rato. Y mi amigo Bob no habla, pero sabe donde hay que poner las manos…
Las cosas cambian cuando los amigos se casan, y si tiene hijos… ni los reconoces, sobre todo si uno/a es un solterón/a empedernido, el último bastión inexpugnable. Te entiendo perfectamente
Yo entiendo que los hijos puedan cambiar (y mucho) la vida. De hecho, una amigo mío, decía que no se debería hacer una despedida de soltero, porque a fin de cuentas hoy en día no cambia mucho la cosa. Se debería hacer una despedida de “no padre”. Porque en ese momento es cuando todo cambia de verdad. Supongo que tiene razón.
Aún así, Panceta no tiene hijos. Sólo un gato. Y una mujer funcionaria…
Eariandes nosotros somos los envidiados… los solteros recalcitrantes…
Pues a liarla parda, como antaño.
Por una noche todos se pueden considerar solteros (con ciertos límites) y hay que vivir y reir, sobre todo reír. Que al que se casa ya le tocará llorar.
Pero él se lo ha buscado jajaja.
¡Un saludo!
Pues parda la liamos, sí señor…
JEJEJE, me ha encantado pasar por aquí. Me gusta como cuentas tus cosas, ¡muy divertido, sí señor! Te seguiré leyendo y te voy a votar en los premios del 20 minutos que aunque haya mucho blog registrado, al final que merezcan la pena hay tres. ¡Un saludo! Que vaya bien.
Gracias eme… intento contar las cosas lo más divertidas que puedo… porque para llorar siempre hay tiempo, ¿no?
¡Pues sí! Y si se tiene que llorar, mejor que sea de alegría
De todas maneras, hay que tener “algo” para contar las cosas como tú las cuentas y sobre todo, saber ver la cara graciosa de esta vida.
¡Enhorabuena!
Dice mi madre que mi “algo” es “una cara muy dura”… pero yo creo que eso es amor de madre.